Hoy, ¿nos hacemos un Uma Thurman?

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Desde que Uma Thurman apareciera el pasado lunes en la premère de la mini serie “The Slap”, medio mundo no para de hablar de lo mismo: pero, ¿qué te has hecho, hija mía?

¿Realmente es ella?

¿Realmente es ella?

 

La que fuera musa y pareja de Quentin Tarantino está verdaderamente irreconocible. Como bien señala la prensa patria e internacional, acaba de entrar por la puerta grande al “club de las desfiguradas”. Poco o nada queda en Uma Thurman de aquella insuperable Mia Wallace, la femme fatale que derramaba sensualidad en Pulp Fiction.

El papel de Mia Wallace supuso la nominación al Óscar para Uma Thurman

El papel de Mia Wallace supuso la nominación al Óscar para Uma Thurman

 

Y la verdad es que las actrices,cantantes y famosas parece que no soportan el inexorable paso del tiempo, así que muchas se han lanzado a un festival bótox y mala plástica que las ha dejado verdaderamente destrozadas. ¿No será mejor lucir con la mayor dignidad posible nuestros rostros cuarentones o cincuentones?

Otro espanto: Renée Zellweger.

Otro espanto: Renée Zellweger.

 

La guapa y talentosa actriz Renée Zellweger perdió toda su chispa tras tanto paso por el quirófano. Pero esta vez, se le fue la mano al del bisturí: adiós a sus ojos achinados, adiós a su cara redondita, bienvenido reconocible bótox, que las deja a todas rígidas y sin expresión.

Otro ejemplo de rostro irreconocible: Meg Ryan.

Otro ejemplo de rostro irreconocible: Meg Ryan.

 

Cierto es que entre estas dos fotos de Meg Ryan han transcurrido más de 30 años. Pero también lo es que el secreto de una buena cirugía o de un arreglillo es que pase lo más desapercibido posible. En el caso de Meg, como en el de otras compañeras de profesión, es cambio total en las facciones.

Presidenta de honor del club de los desastres faciales.

Presidenta de honor del club de los desastres faciales.

 

43 años tenía Donatella Versace en la primera de las fotos; estupenda nos parece a nosotros que estaba. 59 en la siguiente. ¿Seguro que estas operaciones se hacen “para mejorar”? Pues, sinceramente, en algunos casos no. No sólo se ha convertido en una caricatura de sí misma, es que podemos ver cómo se ha echado un quintal de años más encima.

Melanie Griffith con los pómulos y labios de otra persona.

Melanie Griffith con los pómulos y labios de otra persona.

 

Pero, también nosotros tenemos nuestro propio espanto nacional: Belén Esteban. De una terrible operación o unos peores arreglos en pómulos, mentón y nariz. De mal en peor y subiendo!

Y, encima, le costaría un pastón.

Y, encima, le costaría un pastón.

 

 

 

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